lunes, 5 de marzo de 2012
Trémula pesadilla, Sollozante decisión
No importa cuanto desees algo, no importa el hecho de que ese algo se produzca, o se logre, no importa que la vida te sonría, siempre temblaras por algo, siempre habrá algo trémulo en tu interior, aquello que no te dejara dormir o eso que siempre te atrapara te envolverá y te gastara la vida de apoco, siempre tendrás una tristeza en tu corazón o quizás mas de una, y quizás muchas, con el tiempo se pueden ir a excepción de una, siempre tendrás una pena que maldecirá tu vida y tu futuro no importa cuanto la intestes olvidar, esta jamas se ira, por lo menos no se ira hasta que aparezca otra mucho mas dolorosa. Somos humanos, criaturas que albergan alegrías, esperanzas, iras, dolores y un sin fin de sentimientos, la mayoría del tiempo somos optimistas, o mas bien nos obligamos a serlo, nos aseguramos de vivir un momento de felicidad para tapar aquello que nos esta hiriendo, somos dependientes de manadas o compañías, pues así es como lidiamos con las tristezas y los dolores del alma,pues en el momento en que estamos solos, y nuestra única compañía somos nosotros mismos nos torturamos, y nos recordamos una y otra vez ese daño, ese mal esa pesadilla que llevamos dentro, para acunarnos como bebes en ella. Pero ¿que es lo que pasa cuando llega el momento de compartir absolutamente todo con otra persona?, cuando encuentras pareja, y lo que sentían en un principio se intensifica, y se hace mas grande, a tal punto de que siempre deseas estar junto a esa otra persona, que ya es parte absoluta de ti. Cuando tu y esa persona, ya son uno, y su relación se convierte en una dependencia casi simbiotica del uno y del otro, cuando, ya ni siquiera necesitan hablar para comunicarse, que pasa en toda esa relación, que ocurre en esa pareja de seres humanos, con ese dolor tan grande que los carcome o los hace temblar día a día. Ese dolor nunca se desvanece, nunca se pierde, simplemente se esconde en un nuevo capullo, para renacer mas fiero, y atacar con mas fuerza que nunca, puesto que si eres parte de otra persona, y esa persona ya es parte tuya, ahora el dolor no solo mecerá un corazón, si no que se ara de fuerza vibrante, al poseer y corromper dos corazones,que creer y aseguran pertenecerse el uno al otro...
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